Los primeros pobladores

13/05/2011

su manita

Las bacterias son probablemente  los organismos más importantes de nuestro planeta. Están en todas partes y son la base sobre la que descansa la salud de muchos ecosistemas, incluidos nosotros. Cada persona no es solo un individuo, desde un punto de vista materialista todo nuestro ser emerge de la interacción de unos cincuenta billones de células. Pero resulta que cada uno de nosotros mantiene una comunidad de unos cien billones de bacterias que corresponden a cuarenta mil especies diferentes llamada microbioma. Estas bacterias no solo viven en nuestro organismo sino que forman parte de nosotros, interaccionan con nuestras otras células, las que tienen DNA humano, participando en muchos aspectos de nuestra naturaleza. 

La gran mayoría de estas bacterias viven en nuestro intestino, el microbioma intestinal funciona como un órgano esencial para mantenernos vivos. Este “órgano” se empieza a desarrollar el día que nacemos y durante toda nuestra vida participa en la extracción de energía de la comida, mantiene la estabilidad del sistema inmune e incluso está implicado en el desarrollo y el funcionamiento del sistema nervioso. Ahora la tecnología de secuenciación del DNA permite estudiar con detalle la composición de este ecosistema que vive en nuestras tripas y estamos empezando a ver qué es, cómo funciona y cómo se relaciona con nuestra salud.

Como he dicho antes la formación del microbioma de cada persona se empieza a formar en el momento del nacimiento. La forma de nacer que llevamos practicando decenas de miles de años es el parto vaginal, solo en las últimas décadas hemos empezado a probar con otra forma de parto, la cesárea. ¿Influye la forma de nacimiento en el tipo de bacterias que colonizan al bebé?. Sí que lo hace, como muestran los autores del artículo que comento aquí. 

El bebé que nace por parto natural se lleva lactobacilos de la flora vaginal de su madre, una parte de estos empezará a formar su microbioma intestinal. Este bebé empieza a vivir fuera del útero con un regalo de su madre muy útil, una dotación de bacterias que le ayuda a digerir la leche materna (otro valioso regalo de sus madres). Estos primeros colonos cumplen otra función, al llegar primero y reclamar el territorio virgen impiden que otras bacterias que pueden resultar patógenas formen nuevas colonias. La relación entre las bacterias de la flora vaginal, la comida del bebé y el propio bebé es además un bonito ejemplo de coevolución, un sistema de relaciones complejas moldeado durante miles de años mediante el que se entiende qué y cómo somos.

La historia para el bebé que nace por cesárea es un poco distinta. El lugar de los primeros pobladores ideales para él lo ocupan los estafilococos de la piel, no solo de la piel de su madre, sino que la exposición del bebé al personal médico, el padre, etc. también contribuye a la formación de su microbioma. La consecuencia más directa del nacimiento por cesárea es que este bebé será más susceptibles de contraer infecciones en la piel, asma y tener problemas digestivos.

Aún no está del todo claro cómo estos primeros colonos acaban formando el microbioma intestinal, ni el papel que éste juega en la salud del bebé. Es posible que el papel de los primeros colonos no sea determinante, de hecho los niños nacidos por cesárea acaban teniendo su microbioma. Además hay que tener en cuenta que los partos por cesárea se hacen por motivos médicos importantes, que dejan en un segundo plano todo este asunto de las bacterias (aunque en España, en la sanidad privada, los partos por cesárea son mucho más frecuentes que en la sanidad pública, lo que hace dudar de la importancia médica de los motivos que determinan un modo de nacer u otro). Por último quiero aclarar que estas susceptibilidades no son certezas: un bebé puede nacer por cesárea y no sufrir de problemas digestivos, infecciones o asma. 

Dominguez-Bello, M. G., Costello, E. K., Contreras, M., Magris, M., Hidalgo, G., Fierer, N., & Knight, R. (2010). Delivery mode shapes the acquisition and structure of the initial microbiota across multiple body habitats in newborns Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 107(26), 11971-11975. doi:10.1073/pnas.1002601107

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